martes, 12 de junio de 2012

El Regalo de la gratitud

Es increíble que mi última nota fue en diciembre del año pasado, pero si me hubieras acompañado todos y cada uno de los días que han pasado desde entonces entenderías porque me he tardado tanto en volver a escribir, aunque ésta es una de esas cosas en la vida que más disfruto.

En mi mente he escrito diez, quince y quizá más relatos, que se han quedado allí y se han discipado porque no es que no quisiera escribirlos, es que, a veces siento que estoy viviendo en el cuerpo de otra persona, digo, por lo de la Fibromialgia, pues la pérdida de peso me cayó muy bien. Y cada vez que una idea se me desaparece me acuerdo de una querida amiga que me dijo que debo escribir y escribir. Ella me ha alentado varias veces a hacerlo y hasta me ha servido de editora. Así que le debo todas esas "notas"....

Este mes, específicamente el 12 de mayo, se celebra el día de educar a la población mundial acerca de la Fibromialgia, un síndrome no una enfermedad, que aqueja principalmente a las mujeres, mayormente entre los 25 y los 55 años de edad. Pero los datos los dejaré para otro día de estos, quizás mañana.

Yo soy una entre millones de personas alrededor del mundo que padece de este síndrome.  A simple vista no te hace ver "enfermo", ya que quienes lo vivimos muchas veces estamos tan lozanos como un bebé recién nacido, excepto por las ojeras o el cansancio en los ojos debido a las incontables noches que nos la pasamos sin dormir, con insomnio. Hoy enconté un dibujo que ilustra esto perfectamente, mi estado por los últimos meses casi, me causó mucha gracia, pero cuando ya llevás semanas en las que hasta el amanecer lográs conciliar el sueño, ya no es tan gracioso.

La primera vez que escuché esta palabra FIBROMIALGIA, fue porque Miriam, en aquel entonces sólo Flores, me contó como su hermana vivía diariamente con este síndrome, cuales eran algunos de sus síntomas y como le había cambiado la vida. Y de seguro pensé como muchos ¿FIBRO, qué?  y si estuviéramos en un episodio de "El Chavo del Ocho", todo el resto, a coro nos contestaría: MIALGIA y nosotros seguiríamos con un gran signo de interrogación en la cara, sin saber de que se trata.
Nunca volví a saber del tal síndrome, ni me dió por investigar, como regularmente me pasa, cuando no se nada de un tema y me pongo a leer para salir de lo que papá llama "ignorancia supina", pero en sus planes misteriosos Dios tenía determinada una cita entre este sujeto de raro nombre y yo.
Se que podríamos discutir y discrepar en si las enfermedades son o no permitidas por Dios; si debemos reclamar nuestra sanidad; si las debemos atar y echar fuera, aunque nos sigan torturando; que si debemos declarar solo cosas positivas sobre nuestra vida y no aceptar nada negativo, etcétera, etcétera. Esto podría ser tema de otra "nota" y lo he pensado incansables veces.
Pero por ahora te diré que he conocido personas que aman a Dios con todo su corazón, le sirven, viven vidas de testimonio ante Él y ante los demás y no han sido sanadas. La más cercana a mi, mi mamá y además uno de esos fascinantes personajes bíblicos que te dejan bajando libros si lees su vida con detenimiento, JOB.

En fin, la Fibromialgia ha revolucionado mi vida, no desde que al fin lograron diagnosticarme algo, sino desde hace muchos más años, en los que divagué sin saber que era lo que le pasaba a mi cuerpo, pero atando cabos ahora ya se que es.
Por eso, escribí hace un momento que en otra época de mi vida, este hubiera sido un día como cualquier otro, porque levantarme con un poco de energía, a pesar de haber dormido como 4 horas, limpiar la cocina, lavar los trastos, comenzar desde temprano a preparar la cena, hacer una lista para ir a comprar al súper (porque ahora si no hago una lista, no me acuerdo ni para que fui hasta el súper), planear hacer dos postres (al final sólo hice uno), cambiar mi ropa de cama, sacar una ropa para lavar, ir al banco, ir al súper y regresar a mi casa, guardar lo que compré, terminar la cena, hacer el postre, lavar los platos (si, otra vez, se reproducen solos), sentarme a cenar sin colapsar y todavía guadar mis ideas para escribir este relato, es una inmensa victoria para mi, pues la semana pasada a duras penas y me podía mover. Me dolía hasta respirar, tuve una crisis horrible, pero Dios me regaló un hermoso día.

Una de las cosas que no detallé en mi larga lista, que en otro tiempo hubiera sido corta, es que me senté tranquilamente, a escuchar a una de mis predicadoras favoritas y después hice mi devocional, que le da tema a esta nota. Hoy repasé, porque quizá tú como yo, ya lo sabíamos, que la gratitud es un regalo que debemos abrir y usar diariamente, a cada instante, con cada respiro. La gratitud no es algo que se nos otorgó a los humanos para que lo pongamos en un escaparate iluminado o para que lo admiremos en otros, es un regalo para todos, que tiene sus instrucciones de uso.

Te voy a dejar las aprendí o volví a leer hoy, algunas son nuevas, otras, las se de memoria, pero de nada me sirven si no las pongo en práctica.

HOY ESTOY AGRADECIDA CON DIOS POR TODO LO QUE LOGRÉ HACER, PORQUE HAY DÍAS EN LOS QUE LAS TAREAS MÁS SENCILLAS SON COMO SI TUVIERA QUE ESCALAR EL EVEREST DE IDA Y REGRESO EN UN TIEMPO RECORD.

POR SU BONDAD Y SU SALVACIÓN
“¡Démosle gracias porque él es bueno! ¡Dios nunca deja de amarnos! Dios nuestro, ¡sálvanos! ¡Permítenos volver a nuestra tierra, para que te demos gracias y te alabemos como nuestro Dios!” (1 Crónicas 16:34–35 TLA)

POR SU SANTIDAD
“Canten al SEÑOR, ustedes sus fieles; alaben su santo nombre.” (Salmos 30:4 NVI)

POR SUS JUSTAS ORDENANZAS QUE ME ENSEÑAN A VIVIR COMO DEBO
“Con rectitud de corazón te daré gracias, al aprender tus justos juicios” (Salmos 119:7 LBLA)

PORQUE SU MISERICORDIA PERDURA PARA SIEMPRE
“Dad gracias al SEÑOR porque Él es bueno, porque para siempre es su misericordia. Dad gracias al Dios de dioses, porque para siempre es su misericordia. Dad gracias al Señor de señores, porque para siempre es su misericordia.” (Salmos 136:1–3 LBLA)

POR SU CONSUELO Y SU PERDÓN
“Y dirás en aquel día: A ti doy gracias, oh SEÑOR, porque aunque estabas airado conmigo, se ha apartado tu ira, y me has consolado.” (Isaias 12:1 LBLA)

POR SU TRIUNFO EN NUESTRAS VIDAS Y POR MANIFESTARSE POR MEDIO DE NOSOTROS
“Pero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de su conocimiento.”  (2 Cor. 2:14 LBLA)

POR TODOS LOS HOMBRES
“Exhorto, pues, ante todo que se hagan rogativas, oraciones, peticiones [y] acciones de gracias por todos los hombres;” (1 Tim. 2:1 LBLA)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario