Es increíble que mi última nota fue en diciembre del año pasado, pero
si me hubieras acompañado todos y cada uno de los días que han pasado
desde entonces entenderías porque me he tardado tanto en volver a
escribir, aunque ésta es una de esas cosas en la vida que más disfruto.
En
mi mente he escrito diez, quince y quizá más relatos, que se han
quedado allí y se han discipado porque no es que no quisiera
escribirlos, es que, a veces siento que estoy viviendo en el cuerpo de
otra persona, digo, por lo de la Fibromialgia, pues la pérdida de peso
me cayó muy bien. Y cada vez que una idea se me desaparece me acuerdo de
una querida amiga que me dijo que debo escribir y escribir. Ella me ha
alentado varias veces a hacerlo y hasta me ha servido de editora. Así
que le debo todas esas "notas"....
Este mes, específicamente el 12 de mayo, se celebra el día de educar a la población mundial acerca de la Fibromialgia, un síndrome no una enfermedad,
que aqueja principalmente a las mujeres, mayormente entre los 25 y los
55 años de edad. Pero los datos los dejaré para otro día de estos,
quizás mañana.
Yo soy una entre millones de personas
alrededor del mundo que padece de este síndrome. A simple vista no te
hace ver "enfermo", ya que quienes lo vivimos muchas veces estamos tan
lozanos como un bebé recién nacido, excepto por las ojeras o el
cansancio en los ojos debido a las incontables noches que nos la pasamos
sin dormir, con insomnio. Hoy enconté un dibujo que ilustra esto
perfectamente, mi estado por los últimos meses casi, me causó mucha
gracia, pero cuando ya llevás semanas en las que hasta el amanecer
lográs conciliar el sueño, ya no es tan gracioso.
La
primera vez que escuché esta palabra FIBROMIALGIA, fue porque Miriam, en
aquel entonces sólo Flores, me contó como su hermana vivía diariamente
con este síndrome, cuales eran algunos de sus síntomas y como le había
cambiado la vida. Y de seguro pensé como muchos ¿FIBRO, qué? y si
estuviéramos en un episodio de "El Chavo del Ocho", todo el resto, a
coro nos contestaría: MIALGIA y nosotros seguiríamos con un gran signo
de interrogación en la cara, sin saber de que se trata.
Nunca
volví a saber del tal síndrome, ni me dió por investigar, como
regularmente me pasa, cuando no se nada de un tema y me pongo a leer
para salir de lo que papá llama "ignorancia supina", pero en sus planes
misteriosos Dios tenía determinada una cita entre este sujeto de raro
nombre y yo.
Se que podríamos discutir y discrepar en si las
enfermedades son o no permitidas por Dios; si debemos reclamar nuestra
sanidad; si las debemos atar y echar fuera, aunque nos sigan torturando;
que si debemos declarar solo cosas positivas sobre nuestra vida y no
aceptar nada negativo, etcétera, etcétera. Esto podría ser tema de otra
"nota" y lo he pensado incansables veces.
Pero por ahora te diré
que he conocido personas que aman a Dios con todo su corazón, le sirven,
viven vidas de testimonio ante Él y ante los demás y no han sido
sanadas. La más cercana a mi, mi mamá y además uno de esos fascinantes
personajes bíblicos que te dejan bajando libros si lees su vida con
detenimiento, JOB.
En fin, la Fibromialgia ha
revolucionado mi vida, no desde que al fin lograron diagnosticarme algo,
sino desde hace muchos más años, en los que divagué sin saber que era
lo que le pasaba a mi cuerpo, pero atando cabos ahora ya se que es.
Por
eso, escribí hace un momento que en otra época de mi vida, este
hubiera sido un día como cualquier otro, porque levantarme con un poco
de energía, a pesar de haber dormido como 4 horas, limpiar la cocina,
lavar los trastos, comenzar desde temprano a preparar la cena, hacer una
lista para ir a comprar al súper (porque ahora si no hago una lista, no
me acuerdo ni para que fui hasta el súper), planear hacer dos postres
(al final sólo hice uno), cambiar mi ropa de cama, sacar una ropa para
lavar, ir al banco, ir al súper y regresar a mi casa, guardar lo que
compré, terminar la cena, hacer el postre, lavar los platos (si, otra
vez, se reproducen solos), sentarme a cenar sin colapsar y todavía
guadar mis ideas para escribir este relato, es una inmensa victoria para
mi, pues la semana pasada a duras penas y me podía mover. Me dolía
hasta respirar, tuve una crisis horrible, pero Dios me regaló un hermoso
día.
Una de las cosas que no detallé en mi larga lista,
que en otro tiempo hubiera sido corta, es que me senté tranquilamente, a
escuchar a una de mis predicadoras favoritas y después hice mi
devocional, que le da tema a esta nota. Hoy repasé, porque quizá tú como
yo, ya lo sabíamos, que la gratitud es un regalo que debemos abrir y
usar diariamente, a cada instante, con cada respiro. La gratitud no es
algo que se nos otorgó a los humanos para que lo pongamos en un
escaparate iluminado o para que lo admiremos en otros, es un regalo para
todos, que tiene sus instrucciones de uso.
Te voy a dejar
las aprendí o volví a leer hoy, algunas son nuevas, otras, las se de
memoria, pero de nada me sirven si no las pongo en práctica.
HOY
ESTOY AGRADECIDA CON DIOS POR TODO LO QUE LOGRÉ HACER, PORQUE HAY DÍAS
EN LOS QUE LAS TAREAS MÁS SENCILLAS SON COMO SI TUVIERA QUE ESCALAR EL
EVEREST DE IDA Y REGRESO EN UN TIEMPO RECORD.
POR SU BONDAD Y SU SALVACIÓN
“¡Démosle
gracias porque él es bueno! ¡Dios nunca deja de amarnos! Dios nuestro,
¡sálvanos! ¡Permítenos volver a nuestra tierra, para que te demos
gracias y te alabemos como nuestro Dios!” (1 Crónicas 16:34–35 TLA)
POR SU SANTIDAD
“Canten al SEÑOR, ustedes sus fieles; alaben su santo nombre.” (Salmos 30:4 NVI)
POR SUS JUSTAS ORDENANZAS QUE ME ENSEÑAN A VIVIR COMO DEBO
“Con rectitud de corazón te daré gracias, al aprender tus justos juicios” (Salmos 119:7 LBLA)
PORQUE SU MISERICORDIA PERDURA PARA SIEMPRE
“Dad
gracias al SEÑOR porque Él es bueno, porque para siempre es su
misericordia. Dad gracias al Dios de dioses, porque para siempre es su
misericordia. Dad gracias al Señor de señores, porque para siempre es su
misericordia.” (Salmos 136:1–3 LBLA)
POR SU CONSUELO Y SU PERDÓN
“Y
dirás en aquel día: A ti doy gracias, oh SEÑOR, porque aunque estabas
airado conmigo, se ha apartado tu ira, y me has consolado.” (Isaias 12:1
LBLA)
POR SU TRIUNFO EN NUESTRAS VIDAS Y POR MANIFESTARSE POR MEDIO DE NOSOTROS
“Pero
gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por
medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de su
conocimiento.” (2 Cor. 2:14 LBLA)
POR TODOS LOS HOMBRES
“Exhorto,
pues, ante todo que se hagan rogativas, oraciones, peticiones [y]
acciones de gracias por todos los hombres;” (1 Tim. 2:1 LBLA)
“Que todo mortal es como la hierba, y toda su gloria como la flor del campo. La hierba se seca y la flor se marchita, porque el aliento del SEÑOR sopla sobre ellas.” (Is.40:6,8) Suspiramos cuando nacemos y también cuando morimos. Todos nuestros días están llenos de suspiros, algunos más profundos que otros. Unos llenos de esperanza, otros de desesperación. Cuando suspiramos tomamos aliento para seguir adelante y también lo hacemos al darnos por vencidos en alguna situación.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario